Los Comités de Resiliencia Ambiental, habitantes de las comunidades y el equipo operador de la Fundación SAHED del Componente de Resiliencia Ambiental y Gestión del Riesgo, recorrieron las comunidades las 43 comunidades de los 6 municipios del sur  de Córdoba donde opera el Programa ANDA, con el objetivo de identificar los espacios y lugares  más representativos de los territorios, sus recursos naturales, sus problemáticas en materia ambiental, así como sus puntos de amenaza, como por ejemplo: deslizamientos, inundaciones y derrumbes.

Como herramienta de recolección de información, se utilizó una lista de chequeo y un estudio de campo,  con las que los representantes de las comunidades analizaron las condiciones de su territorio, teniendo en cuenta criterios como: uso de los suelos, especies y ecosistemas, alcantarillados, contaminación por manejo de los residuos sólidos, espacios deportivos y de recreación.

Durante los recorridos, cada comunidad resaltó los espacios que consideran más importantes en sus territorios, sin embargo, los de mayor coincidencia fueron las escuelas que son el futuro de la educación de sus habitantes, la iglesia que representa sus creencias religiosas, los parques como zonas de esparcimiento para sus hijos, la diversidad de sus bosques y las reservas naturales, las riqueza de sus tierras que producen el cultivos que los alimenta cada día; sin olvidar, las problemáticas ambientales más comunes que  aquejan en sus comunidades, como son: los deslizamientos de tierra, inundaciones causados por el desbordamiento de los ríos, la mala disposición de los residuos y puntos de recolección de las basuras, la ausencia de agua potable, etc.  Esta información permite identificar al equipo facilitador Fundación SAHED, los puntos potenciales de la comunidad, sus dificultades y crisis ambientales más comunes, los espacios y lugares de interés más importantes con el objetivo de  fortalecer conocimientos y habilidades en las comunidades que les permitan actuar de manera preventiva ante situaciones de riesgo, y asimismo trabajar en la conservación su entorno.

Yanelis Sotomayor habitante de la comunidad Arenoso, compartió su experiencia en el recorrido y visualización del territorio: “En esta actividad vimos los puntos de riesgo y los puntos de mayor interés de nuestra comunidad, vimos las zonas donde se queman las basuras y el estado de las calles, los parques como espacio de interés y estuvimos en la quebrada Arenocito que son espacios que debemos cuidar porque son importantes para la comunidad”. 

Luego de reconocer y recorrer el territorio, cada comunidad construyó su propio mapa comunitario, donde se  ilustró el pasado, el  presente y el  futuro de su territorio, resaltando sus cambios y transformaciones ambientales, los espacios de interés social, de recreación y sus recursos naturales.

Carlota castillo, facilitadora del Componente de Resiliencia Ambiental y Gestión del Riesgo, compartió su percepción sobre los mapas participativos comunitarios, que serán el resultado de la información obtenida en cada uno de los recorridos: “En esta actividad se dividió los dos grupos por edades de 0 30 años y de 30 años a 100 años con el fin de dibujar su comunidad en tres tiempos, antes, durante y después, en donde pude resaltar tres aspectos importantes, la primera es que los grupos participantes representaron en sus mapas como el programa ANDA ha incidido positivamente en sus comunidades, y hacían la construcción de  salones comunitarios, construcción de parques y en la mejora de comedores infantiles, la segunda es que en el grupo de 0 a 30 años cuando dibujaban el futuro, era un futuro idealista infundido por las ciudades o cabeceras municipales e ilustraban aviones, edificios, casas, carros último modelo, realmente dejaban que su imaginación volara, para el segundo grupo de 30 a 100 años tenía una percepción más realista, de pronto si tenían una cancha querían que esa cancha tuviera gradas, si tenían casas que esas casas fueran más grandes, es decir, mostraban sus necesidades pero consientes de las posibilidades y de la ubicación de su comunidad, por último, puedo decir que al socializar y escuchar las reflexiones de la comunidad, ellos decían que han tenido progreso, han tenido avances pero que  aún falta mejorar  y van a trabajar por ello”.

Gracias a los planes de acción que se llevarán a cabo en el desarrollo del Componente de Resiliencia Ambiental y Gestión del Riesgo, las comunidades podrán fortalecer sus conocimientos a través de talleres de formación dirigidos por el componente y la implementación de las iniciativas comunitarias que contarán con la supervisión, control y seguimiento del equipo operador Fundación SAHED para el programa ANDA.

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